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El Movimiento Aceh Libre, un movimiento separatista e islámico en Indonesia

El Movimiento Aceh Libre reformuló las aspiraciones emancipatorias de los ulamas y Daud Beureueh, logrando conquistar en 2005 una dulce autonomía que le ha permitido establecer leyes e instituciones, como el polémico Qanun Jinayat, en consonancia con su larga tradición islámica.

La provincia de Aceh, con una población de 4.49 millones de habitantes (alrededor del 1,8% de la población total) es la región administrativa más al norte y más al oeste de la isla de Sumatra. Aunque ligada a Indonesia desde su independencia, ha sido una de las tres regiones que han reivindicado mediante la acción política (y armada) una identidad diferenciada al resto de los indonesios. En contraste a las otras dos, la papú y la timorense, se ha identificado con su gloriosa tradición histórica como sultanato (1514-1903) y con sus componentes étnicos y, sobre todo, religiosos, que se adhieren a un islam estricto.  

La localización geográfica de Aceh en Indonesia.

Su autonomía fue planteada durante la reformasi, establecida (en papel) en 2002, y consolidada en 2006 mediante la ley nº 11 sobre el Gobierno de Aceh, que implementaba las disposiciones del Memorándum de Entendimiento de 2005, que puso punto final al conflicto. El Memorándum, alcanzado bajo los auspicios del presidente finés Martti Ahtisaari a través de su Iniciativa de Gestión de Crisis (CMI), concedía una autonomía al gobierno de Aceh en todos los asuntos públicos, a excepción de las competencias reservadas constitucionalmente al gobierno central: “los asuntos exteriores, defensa externa, seguridad nacional, justicia, asuntos monetarios y fiscales y libertad religiosa”. También incorporaba disposiciones relativas a los beneficios sobre recursos naturales, otro de los reclamos principales del movimiento secesionista.

Aceh es también la única región de Indonesia que aplica un código criminal islámico o Qanun Jinayat —en otras regiones y localidades se pueden aprobar leyes (peraturan daerah) inspiradas en el islam, siempre que no afecten al derecho penal—. Su estatus especial le ha permitido reincorporar aspectos del hukum adat (derecho consuetudinario) vigentes durante su larga etapa como sultanato, y aprobar estrictas leyes que penan crímenes de moralidad, como el juego, el consumo de alcohol, el adulterio, la homosexualidad o el sexo premarital, con castigos físicos.

Breve historia del Islam político en Indonesia durante el siglo XX: un fenómeno duradero e inestable (I)

A menudo se suele identificar la región de Asia-Pacífico como cuna de una tipología distintiva de religiones y se simplifica la amalgama de credos espirituales en una identidad religiosa exclusiva: la de las religiones filosóficas o sapienciales como el taoísmo o el budismo-confucianismo. Esta concepción no puede estar más alejada de la realidad.…

Aceh, un bastión del anticolonialismo

La principal expresión del sentimiento secesionista de los acehneses se ha reflejado en su movilización para combatir el dominio extranjero: primero de los holandeses, integrándose en los años cuarenta en un frente nacionalista e islamista anticolonial; después, de las élites nacionalistas, incorporándose en los cincuenta en un frente islámico liderado por Darul Islam, y, por último, en 1976, contra el Nuevo Orden de Suharto, mediante la creación del Movimiento Aceh Libre (Gerakan Aceh Merdeka), que prolongó su actividad violenta hasta 2005.

La primera de las manifestaciones de resistencia se inserta dentro de un sentimiento generalizado indonesio contra el dominio colonial del Imperio Holandés. La resistencia contra los holandeses estuvo presente en gran parte de la historia del Sultanato de Aceh, pero en 1903 fueron finalmente subyugados, y los colonialistas, siguiendo la práctica estrategia del “divide y vencerás”, elevaron el estatus de la élite de los uleebalang, una especie de élite cosmopolita y abierta con un alto nivel de educación y de conexiones.

Este grupo, que había luchado junto a los ulamas —el tercer eslabón de la estructura de poder sultánica— frente a los holandeses, no tardó en aceptar este nuevo rol como administradores locales de la potencia exógena, que había suprimido la figura del sultán. Las funciones de los ulamas, que se mantuvieron del lado del pueblo dominado durante toda la etapa colonial, se limitaron a las de qadis o jueces. Durante lo turbulentos años cuarenta la confrontación entre uleebalang, favorables al regreso de los holandeses, y los ulamas, defensores de la independencia, resultó inevitable. En el intento de regreso de los holandeses, en 1945, la principal asociación ulama, Persatuan Ulama Seluruh Aceh (PUSA), lideró la resistencia.

La falsa promesa de Sukarno

Durante los años posteriores, que condujeron a la independencia total del país, el nuevo proyecto nacional indonesio contó al principio con el apoyo de los gobernantes de Aceh. Aunque con la nueva ideología de la pancasila los acehneses, con un profundo sentimiento religioso, renunciaban a establecer un Estado Islámico en Indonesia, abrazaron la idea de adoptar un sistema federal. En 1950, tras haber negociado y accedido a la concesión del estatus de provincia a Aceh, el gobierno central no cumplió su palabra e incluyó la provincia en Sumatra Septentrional.

En este contexto se impondría el sistema secular y centralista de Sukarno y sus cuadros. Es entonces cuando el gobernador de Aceh, Daud Beureueh, en respuesta a las promesas rotas, anunció, en septiembre de 1953, su incorporación al movimiento insurgente Negara Islam Indonesia (Estado Islámico de Indonesia) de Kartosuwiryo, conocido como Darul Islam. Esta insurgencia islámica también contó con el apoyo de las regiones de Sumatra y Celebés, y fue respaldada por algunos miembros del partido Masyumi.

El clivaje islámico fue el más importante del cúmulo de fracturas que se produjeron durante los cincuenta. El gobierno central respondió principalmente con el uso de la fuerza, pero también realizó concesiones regionales, creando las provincias de Aceh y Borneo Central. Yakarta le concedió un estatus especial (daerah istimewa), dándole autonomía en asuntos religiosos, de derecho consuetudinario (adat) y educación.

Desde entonces, las relaciones entre Aceh y Yakarta han estado marcadas por la tensión. El Nuevo Orden de Suharto redujo las expresiones políticas relacionadas con SARA (Suku, Agama, Ras, Antar Golongan, o identidad étnica, religiosa, racial o intergrupal) y obligó a los principales partidos islámicos a integrarse en el Partido para la Unidad y el Desarrollo (PPP). Las demandas de Aceh para una mayor autonomía fueron desoídas por el régimen de Suharto y las concesiones otorgadas fueron retrocediendo en favor de un mayor control de Yakarta. Y el descontento también se incrementó por la distribución desigual de los beneficios de los ricos recursos naturales de la provincia.

El GAM, un movimiento de corte secesionista

La segunda insurgencia llegó en 1976, esta vez con un carácter claramente secesionista, con la creación del Movimiento Aceh Libre (Gerakan Aceh Merdeka), liderado por Hasan Muhammad di Tiro, nieto del guerrillero y héroe nacional indonesio Teungku Chik di Tiro.

Bandera del Movimiento Aceh Libre. Foto: De Himasaram – SVG implementation of the construction sheet/Wikimedia Commons

De 1950 a 1976, di Tiro había residido en Estados Unidos, primero como estudiante y después como empresario. También había sido miembro de la delegación indonesia ante las Naciones Unidas hasta que estalló la rebelión de Darul Islam y se posición a favor de Daud Beureueh. En 1976 regresó a Aceh para luchar por lo que creía que era la obligación histórica de su familia, la independencia de Aceh.

Di Tiro defendía que, durante el siglo XIX, el Sultanato de Aceh había sido reconocido como un país independiente, y, por tanto, su soberanía, usurpada por los colonialistas holandeses e indonesios, debía restaurarse. Tampoco se consultó a los acehneses sobre su incorporación a Indonesia, violando así el derecho de autodeterminación.

“Aceh no tiene nada que ver con la ‘Indonesia’ javanesa. Países Bajos declaró la guerra contra el Reino de Aceh, no contra ‘Indonesia’, que no existía en 1873; e ‘Indonesia’ no existía cuando Países Bajos fue derrotado y se retiró de Aceh en marzo de 1942. Y cuando Países Bajos transfirió su soberanía a ‘Indonesia’ en el 27 de diciembre de 1949, no tenía ninguna presencia en Aceh”, señaló el líder en una ocasión.

Hasan Muhammad di Tiro. Foto: Si Gam/Wikimedia Commons

El recurso a su glorioso pasado histórico como Sultanato, y al islam como símbolo aglutinador de la nación acehnesa se ha complementado con el nacionalismo étnico, el anticapitalismo y antioccidentalismo, y, sobre todo a partir de la reformasi, con los derechos humanos y la democracia. Era necesario adaptar la ideología nacional para legitimar y posibilitar su causa ante la comunidad internacional.

El conflicto entre el GAM y el gobierno central ha pasado por tres etapas diferenciadas. Durante la primera fase, de 1976 a 1979, la organización estaba compuesta por una élite muy bien educada de entre 24 y 200 hombres y el objetivo era claro: la insurgencia contra las políticas centralizadoras del Nuevo Orden y su control de explotación de los abundantes recursos gasísticos de la provincia.

A finales de 1979, el gobierno de Suharto, con duras operaciones de contrainsurgencia combinadas con políticas de populistas (para limitar su apoyo popular) lograron extinguir el GAM, obligando a sus líderes a exiliarse. Otros miembros del grupo fueron encarcelados o asesinados, mientras que sus seguidores estaban dispersos.

Durante la segunda etapa, que comenzó en 1986, el GAM reemergió en Aceh con una fuerza terrestre de cientos de guerrillas, entrenados en Libia desde 1986, consolidando su control en el Gran Aceh, Pidie, Aceh del Norte y Aceh del Este. Durante los primeros años de esta etapa, las actividades del GAM estuvieron limitadas a emboscadas ocasionales y comunicados denunciando al gobierno indonesio. La insurgencia se estaba reorganizando y recibiendo entrenamiento paramilitar en Libia, como ya lo habían hecho otros movimientos insurgentes como el IRA en los setenta.

En 1990, Indonesia desplegó las operaciones de contrainsurgencia Jaring Merah (Red Roja) para aplastar al GAM. Del periodo de 1989 a 1998 se ha conocido como Daerah Operasi Militer (DOM), una zona de operaciones militares donde desarrolló una “guerra sucia”, caracterizada por las represalias hacia los acehneses, con ejecuciones arbitrarias, secuestros, violaciones, desapariciones e incendios intencionados de pueblos.

Amnistía Internacional describió en 1993 la estrategia indonesia como una “terapia de choque”. Mientras que otros la calificaron como una “campaña sistemática de terror diseñada para infundir el miedo en la población y hacerles retirar su apoyo al GAM”.

Esta campaña tuvo como resultado, nuevamente, el debilitamiento del GAM. Sin embargo, el grupo sobrevivió porque sus líderes estaban a salvo en el exilio. Muchos de sus soldados y comandantes se refugiaron en Malasia y la experiencia del DOM había incrementado el resentimiento de los acehneses, muchos de los cuales experimentaron las represalias directamente.

La reformasi, un viento de democratización (y descentralización)

Con el fin del Nuevo Orden, y la democratización del sistema político, Indonesia, que había salido muy debilitada de la crisis financiera asiática de 1997, se puso manos a la obra para resolver uno de los problemas que arrastraba durante los últimos años, el secesionismo. B. J. Habibie, con el fin de terminar con el escrutinio de la comunidad internacional, a la luz de acontecimientos atroces como la Masacre de Santa Cruz de 1991, permitió la celebración de un referéndum de autodeterminación en Timor Oriental en 1999, que se resolvería con su independencia.

Con el fin de extinguir también las aspiraciones de Aceh y Papúa Occidental (Irian Jaya), en 1999 (sólo Aceh) y 2001 se aprobaron leyes especiales para dotarles de mayor autonomía. Durante esos años, se aprobaron tres enmiendas a la Constitución y varias leyes dirigidas a una mayor democratización y descentralización del país.

A pesar de los arreglos institucionales, que incluso concedían autonomía en asuntos religiosos, culturales y educativos bajo las directrices del gobierno nacional, el GAM expresó su rechazo tajantemente. El liderazgo del GAM, desde su refugio en Suecia, rechazó “firmemente la solución de la autonomía de Aceh ya que no está de acuerdo con la verdadera aspiración de la mayoría de los acehneses” y condenó al gobierno por utilizar “métodos de ‘zanahorias y palos’ para resolver el problema de Aceh”. El GAM, observando la independencia de Timor Oriental y la ley de autonomía vacía de contenido, decidió continuar con la lucha armada.

Mujeres soldados del Movimiento Aceh Libre con el comandante Abdullah Syafei’i, 1999. Foto: Kementerian Pertahanan Republik Indonesia (Ministerio de Defensa de la República de Indonesia)

El conflicto se recrudeció hasta convertirse en una guerra de desgaste. El agotamiento de los dos bandos, la flexibilización de la postura indonesia en las negociaciones, la implicación del presidente finés Martti Artisaari (y su Iniciativa de Gestión de Crisis, CMI) y la catástrofe del terremoto y tsunami de Sumatra-Andamán de 2004 —que destruyó gran parte de la costa y de Bandar Aceh, la capital provincial— ofrecieron un pretexto para retomar las conversaciones de paz, que culminaron un año después con el establecimiento de un alto el fuego y de un Memorándum de Entendimiento que contemplaba la implementación de una ley de autonomía, con 210 artículos, el 31 de marzo de 2006.

Aunque esta legislación vino acompañada de numerosas reformas políticas e institucionales, lo que más repercusión ha tenido es la implementación del Qanun Jinayat, o código criminal islámico. Este código, supervisado por la Agencia de la Sharia (Dinas Syariat Islam) constituida en 2002, fue aprobada por el Parlamento de Aceh (DPRA) en 2014 y entró en vigor el 23 de octubre de 2015. Esta regulación está dirigida, al menos en el papel, hacia la población musulmana. Los no-musulmanes tienen la opción de no someterse (menundukan diri) y ser juzgados bajo leyes nacionales.

La brutalidad que se puede ver en algunas grabaciones de estos castigos, que suelen tomar la forma de latigazos han provocado el rechazo y la denuncia de organizaciones en defensa de los derechos humanos, como Amnistía Internacional o Human Rights Watch.

En conclusión, el movimiento de resistencia de Aceh, a diferencia de otros, no surgió en sus inicios como uno de carácter secesionista, pero su discurso se ido inclinando hacia este reclamo, manifestando su postura contra el gobierno central y sus políticas de centralización. Después a estas reivindicaciones se sumó la demanda de mayor control sobre sus recursos. Y tras varias campañas del GAM y sobre todo después de la descentralización de la reformasi y la catástrofe de 2004, consiguió la autonomía.

Hasta la fecha, ha sido la única región en alcanzar un estatus de autonomía diferenciado del resto de regiones Nusantara, lo que le ha permitido implementar legislaciones e instituciones —muy polémicas, como el Qanun Jinayat—, de acuerdo con su marcada identidad islámica.

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Por Omar Benaamari Hedioued

Estudiante del Máster en Periodismo Internacional (URJC). Interesado en la política de los países del Sudeste Asiático y Asia Central y la genealogía del Islam en el conjunto de los países del continente asiático.

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