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Inminente invasión rusa a Ucrania: ¿animaría a China a ocupar Taiwán?

Con la precipitada crisis en Ucrania, si China decidiera invadir Taiwán, se consolidaría el mayor miedo de la OTAN: un conflicto simultáneo en dos frentes.

A finales del año 2021,Vladimir Putin decidió desplegar tropas en la frontera con Ucrania. La acción del Presidente ruso está vinculada a la creciente influencia de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) hacia territorios de Europa del Este, como Bielorrusia y Ucrania, los cuales pertenecen a la zona de influencia rusa.

El Kremlin acusó a Occidente de “prometer no expandirse hacia Moscú, sin embargo,  propagó sentimientos anti rusos y lavó el cerebro de la población ucraniana”. Además, el líder ruso agregó que la Alianza Atlántica inyectó armas a Ucrania, animando las tensiones con Rusia.

En consecuencia, el vocero del Pentágono, John Kirby, afirma que ciertamente Rusia invadirá militarmente Ucrania, en caso que fracasen las negociaciones por la vía diplomática. Por su parte, Wendy Sherman, vicesecretaria de Estado de EE. UU., sostuvo que no cerrará la puerta de golpe a la política de puertas abiertas de la OTAN.

La incertidumbre creció aún más cuando la reunión entre el Jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Anthony Blinken, y el Ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, finalizó sin lograr un consenso. Ante el temor de una invasión, EE. UU., Reino Unido y la Unión Europea preparan severas sanciones económicas para Moscú. Sin embargo, esta cuestión mantiene la opinión de una Europa dividida.

Mientras se realizaba la reunión en Ginebra entre el jefe diplomático ruso y estadounidense, Rusia, China e Irán realizaban una serie de ejercicios navales en el Océano Índico. Claramente lo que ocurrió fue una demostración de poder hacia Occidente, como también un afianzamiento de una alianza estratégica enfrentando a un enemigo en común: EE. UU.

De esta manera, Anthony Blinken señaló que tanto Norteamérica, como Reino Unido y Europa no titubearían en realizar una respuesta “unida, rápida y masiva”, en caso que alguna fuerza militar rusa cruce la frontera con Ucrania y cometa nuevos actos de agresión.

Por su parte, China se suma al listado de las preocupaciones de Occidente, ya que no perderá oportunidades de anexionarse Taiwán. Recordemos que este territorio en disputa es considerado por Pekín como una provincia separatista, y está comprometida con la reunificación, por la fuerza en caso de ser necesario.

Si Xi Jinping consigue ocupar Taiwán, la presencia norteamericana en la región asiática se reduciría notablemente. Por lo que el conflicto entre Ucrania y Rusia podría influir positivamente en China y traducirse en mayor miedo de los países miembros de la OTAN: hacer frente a dos conflictos en simultáneo. Ciertos analistas consideran que no se podría descartar una posible estrategia por parte de Pekín y Moscú para conquistar rápidamente los territorios en disputa.

Cumpliéndose un año de su asunción, el presidente norteamericano, único socio de Taipéi, trata de apresurar la entrega de aviones de combate frente a la creciente amenaza china. Si bien la entrega del armamento está pactada para el año 2026, Estados Unidos considera que las necesidades de defensa de Taiwán deben ser vistas con más urgencia en comparación a la de otros socios, debido a que China ha sido por demás provocadora y desestabilizadora con las acciones militares sobre la zona de defensa taiwanesa.

Decidido a enfrentar tanto a Rusia como China, el líder estadounidense señaló que “China, Rusia y el resto del mundo saben que EE. UU. tiene el Ejército más poderoso de la historia”. En otras palabras, Washington no estaría en condiciones de afrontar otro fracaso en su política exterior.

Un panorama caótico para Occidente

Occidente se encuentra en un dilema: analizar los riesgos de que ambos conflictos de reunificación territorial se desarrollen simultáneamente. Una situación de esta índole no solamente causaría el caos en las sociedades occidentales, sino que los daños serían irreversibles.

El gigante asiático demuestra que tiene el poder suficiente para desplazar a EE. UU. como principal potencia económica mundial y evidencia una gran capacidad militar en el espacio aéreo taiwanés como en la militarización del mar de China Meridional. Asimismo, Rusia conociendo la tensión existente entre EE. UU. y China, trata de manipular el tablero geopolítico a su favor para lograr la ocupación de Ucrania, y a su vez, impedir su ingreso a la Alianza Atlántica.

Definitivamente, la reconfiguración del orden internacional reposa en la alianza entre Pekín y Moscú, la cual presiona muy fuerte, midiendo los tiempos, observando y desafiando las reacciones de un Occidente dividido y en declive. Debemos tener en cuenta que el desarrollo de los hechos internacionales actuales nos demostrará si el poderío de EE.UU que marcó el siglo XX sigue vigente o si el mundo tomará un nuevo rumbo: el G-0.

¿Qué pinta Asia en la crisis de Ucrania?

¿Qué tiene que ver Asia con la crisis en Ucrania?

Asia tiene mucho que ver con la crisis de Ucrania. No es casualidad que Rusia haya decidido escalar la situación justo cuando Estados Unidos quería pivotar hacia Asia-Pacífico. Moscú espera obtener, así, concesiones de un Washington que busca retirarse de Europa.

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Por Florencia Mendieta

Estudiante avanzada de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, con mención en "Defensa Nacional y Seguridad Internacional" de la Universidad Nacional de Lanús en Buenos Aires, Argentina. E-mail: floormendieta628@gmail.com

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