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Las 6 claves del pacto de seguridad entre China e Islas Salomón

El gigante asiático busca ampliar sus espacios de influencia a lo largo de la comunidad internacional. Verse como una alternativa a EE. UU. para los Estados de esta zona es una prioridad para Pekín.

A finales del mes de marzo, China e Islas Salomón firmaron un acuerdo de colaboración bilateral que intensificaba sin precedentes las relaciones entre los dos países, sobre todo en el aspecto securitario. Este acto supone un toque de atención sobre la influencia que ejerce Pekín sobre el Pacífico, la cual es cada vez mayor y afecta a los intereses estratégicos de Occidente.

1-¿Qué son las Islas Salomón?

Las Islas Salomón es un Estado insular situado en la región de la Melanesia dentro del continente de Oceanía. Constituido como una monarquía constitucional, el país cuenta con una población de 642.000 habitantes y tiene su capital ubicada en la ciudad de Honiara.

Antigua colonia británica, obtuvo su independencia en el año 1978 y forma parte de la Commonwealth. Australia y Nueva Zelanda han sido los principales socios históricos de la nación, enmarcándose dentro de sus áreas de influencia.

Mapa político de las Islas Salomón Fuente: Wikimedia Commons

2-El apoyo histórico de las Islas Salomón a Taiwán

El país oceánico es uno de los Estados que más ha apoyado el reconocimiento internacional de Taiwán, siendo su principal aliado en el Pacífico-Sur. Ello supuso alinearse directamente en contra de un país que aspira a ser superpotencia, pero se asumió que eran mayores los beneficios económicos que las pérdidas diplomáticas.

Sin embargo, esta dinámica cambió totalmente en 2019, momento en el cual se produjo un giro de 180 grados en la política exterior de las Islas Salomón. El presidente Sogavare —que ya ostentó el cargo del año 2000 al 2017—, rompió relaciones con Taiwán en favor de la China continental, lo que significó un duro golpe para los intereses taiwaneses.

Esta ruptura forma parte del reciente interés de Pekín de expandir su zona de influencia por la región, disminuyendo así la de los países occidentales y afianzándose como una alternativa al monopolio geopolítico imperante desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

3-Los acuerdos bilaterales de cooperación

Las relaciones entre China y las Islas Salomón alcanzaron su cenit el pasado 31 de marzo con la firma de los acuerdos bilaterales de cooperación entre ambos países. Básicamente, la nación insular se asociaba en materia de seguridad con el gigante asiático, permitiendo la asistencia militar de su ejército en caso de ser necesario.

Esta situación favorece las capacidades de despliegue del ejército chino, así como su posicionamiento estratégico en el Pacífico en detrimento de Australia, Nueva Zelanda y EE. UU. Este acuerdo ha dejado fuera el establecimiento de bases militares, pero su contenido ya es lo suficientemente importante como para haber despertado las alarmas de Occidente.

4-¿Por qué le interesa a las Islas Salomón firmar un acuerdo militar?

Un Estado tan pequeño sin amenazas exteriores potenciales no debería de tener preocupaciones militares. Es un razonamiento bastante lógico. Sin embargo, en el caso de las Islas Salomón, los riesgos no se encuentran fuera de sus fronteras sino dentro.

El país no ha sido un lugar donde la cohesión social haya destacado a lo largo del tiempo. Han sido frecuentes las revueltas y los enfrentamientos étnicos entre los distintos territorios del archipiélago. Destacaron sobre todo los producidos entre 1998 y 2003, los cuales dejaron más de 200 muertos y miles de desplazados.

El fin del conflicto llegó con la intervención de los ejércitos de Australia, Nueva Zelanda y en menor medida de otros países de Oceanía a través de lo que se denominó “Operación Helpem Fren” y posteriormente “Misión de Asistencia Regional para las Islas Salomón (RAMSI)”. La pacificación de la nación duró hasta el año 2013, momento en el que las tropas se retiraron.

Curiosamente, el acuerdo de cooperación recién suscrito autoriza a las fuerzas armadas chinas a mantener el orden social si así lo solicita el gobierno. De facto, China se ha convertido en el garante de la paz social del país, afianzando así tanto la nueva política exterior como su posición.

5-El papel del cambio climático en la seguridad

Además de las ya mencionadas luchas nacionales, cada vez más, el cambio climático afecta a todos los países del mundo de una forma u otra. Los cada vez más corrientes desastres naturales asolan en mayor medida a los países con menor altitud y más amenazados por la posible subida del nivel del mar.

La mayor posibilidad de que en algún momento una catástrofe asole a los países del Pacífico ha llevado a muchos a tenerlo en cuenta a la hora de prever su futuro. Por ello, contar con asistencia tanto económica como militar por parte de una potencia es un pilar central de las relaciones exteriores por parte de muchas de estas naciones.

6-¿Qué supone esto para la política exterior de Australia, Nueva Zelanda y EE. UU.?

Esta nueva situación cambia sobre todo las condiciones en las que se desarrollan las operaciones militares en la región, así como la política exterior. Australia, EE. UU. y Nueva Zelanda llevan tiempo viendo cómo poco a poco Pekín se hace cada vez más fuerte en una zona del mundo que ha solido pasar desapercibida para el resto.

Perder influencia no solo significa reducir tu presencia, sino también verse amenazado por aquel que te ha sustituido y que poco a poco atenta cada vez más contra tus intereses.

Por ello, afianzar aquellos lugares donde existe una conexión histórica y unas relaciones ya de por sí fuertes será una prioridad a reforzar. La cooperación, que es una parte fundamental de las relaciones internacionales en el Pacífico-Sur, tendrá que intensificarse para dar a entender a los Estados más pequeños que siguen siendo importantes y son tenidos en cuenta en el día a día de la política exterior.

Esta cooperación muchas veces se manifiesta a través de la figura del Estado asociado. La cual se basa en la cesión de parte de las competencias nacionales a cambio de una cuantiosa cantidad de ayuda financiera.

Este mecanismo ha sido tachado en numerosas ocasiones como colonialista debido a la limitación de la independencia que supone, pero en la práctica es la única salida económica de muchas naciones que son incapaces de mantenerse por sí solas. Mediante este instrumento, se consigue alinear a numerosos países según tus intenciones internacionales, lo que constituye una poderosa arma de política internacional.

Reforzar la protección y la ayuda ante estos Estados es la manera más fiable de evitar que haya traiciones a favor de China ahora que esta se posiciona como una poderosa tentación. En esta línea, ya en 2019, EE. UU. aprobó dentro del marco de la estrategia para el Indo-Pacífico un nuevo fondo de gasto adicional de casi 70 millones de dólares.

En resumen, la política exterior de estos tres principales actores se ve afectada en este Tratado en cuanto a lo que los intereses y la percepción sobre los territorios de la región se refiere, lo que altera el trato sobre los mismos de manera inevitable y abre una nueva brecha entre Occidente y China.

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Por Marcos Bosschart Martínez

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación en la UCJC y Grado en Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid. Interesado en la geopolítica del Sahel, Asia-Pacífico y las Relaciones Internacionales Culturales. Colaborador en la revista Disobedient Magazine del Reino Unido.

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